Tipos de impresión: serigrafía, tampografía, láser y más
La “impresión” en productos promocionales no es un solo proceso: cada técnica deposita tinta, quema la superficie o transfiere imagen de forma distinta. Elegir bien influye en durabilidad, brillo, número de colores y coste por unidad. En UniversoUSB trabajamos con varias tecnologías; aquí tienes un mapa claro para decidir con tu proveedor.
Serigrafía
Pasa tinta a través de una malla (pantalla) sobre el sustrato. Es ideal para series medianas y grandes en textiles, plásticos planos o packaging rígido cuando necesitas colores Pantone sólidos y buena opacidad sobre fondos oscuros. El coste fijo de pantallas se amortiza con volumen.
Limita detalle finísimo y degradados fotográficos complejos en una sola pasada; para fotos realistas suele preferirse otra técnica. En curvas pronunciadas el registro entre colores exige experiencia del taller.
Tampografía (pad printing)
Un silicón “tampon” recoge tinta de un cliché y la transfiere al objeto. Es la reina de superficies irregulares: bolígrafos, carcasas con radios, botones. Permite varias tintas en sucesivas pasadas. Muy versátil en volumen promocional típico.
El tamaño máximo de impresión por pasada es modesto comparado con la serigrafía plana; los gradientes largos no son su fuerte frente a digital.
Grabado láser
Ablation o cambio de tono en metal, madera, algunos plásticos o cuero. No hay tinta que desgaste: el acabado es permanente y muy premium en aluminio anodizado (se ve el metal bajo la capa de color). Monocromo por naturaleza salvo trucos de materiales especiales.
Requiere vector o trazado limpio; fotos completas no salvo equipos y materiales específicos de marcaje fotográfico.
Impresión digital y UV
Inkjet directo o UV curado en capa sobre el objeto. Brilla en multicolor, degradados y datos variables en tiradas más cortas o piezas mixtas. La durabilidad depende del barniz o adhesión al plástico; en uso rudo (llaveros que golpean) pide claridad sobre resistencia a roce.
Sublimación y transfer
La sublimación fija tinta en poliéster o recubrimientos especiales; el resultado es vivo y lavable en textil correctamente tratado. El transfer térmico aporta flexibilidad en pedidos pequeños con muchas variantes de nombre o número.
Cómo elegir en la práctica
- Pocos colores, muchas unidades, textiles: serigrafía.
- Objeto pequeño e irregular: tampografía.
- Metal y look ejecutivo: láser.
- Foto o muchos colores en plástico: UV/digital con prueba de roce.
Durabilidad en uso real
Una impresión perfecta en laboratorio puede sufrir si el objeto vive en un bolsillo con llaves o si el usuario aplica desinfectante agresivo. Pide prueba de roce (tape test o ciclos simulados) cuando el artículo sea de uso diario intenso.
Combina técnicas con criterio: láser en metal más vinilo de color en embalaje puede dar flexibilidad sin forzar fotos en metal. El proveedor experimentado sugiere stacks híbridos cuando el brief lo permite.
Documenta en ficha técnica qué técnica lleva cada zona para que soporte y garantía hablen el mismo idioma que producción.
Coste total y tirada mínima
La serigrafía amortiza pantallas en tiradas altas; la digital brilla en bajo volumen con muchos colores. Pide desglose de coste fijo vs variable para comparar escenarios 500 / 2.000 / 5.000 unidades antes de comprometer técnica.
Algunos acabados especiales (relieve, soft-touch) requieren procesos adicionales; inclúyelos en el cronograma y en el presupuesto desde el brief.